Las razones del sexo

Hoy queremos traer a colación un curioso estudio, publicado en agosto de este año por la Universidad de Tejas, donde, según los autores, se presenta la lista más amplia de razones por las que la gente tiene sexo. La lista se refiere a las razones aducidas por jóvenes universitarios blancos de Estados Unidos. La investigación es interesante y entretenida, sin embargo, nosotros tenemos nuestras dudas sobre la validez científica de este tipo de estudios centrados en población universitaria, especialmente por lo limitado de la muestra.

En la primera fase del estudio, los investigadores pidieron a 444 estudiantes universitarios que hicieran una lista de todas las razones que se les ocurrieran para tener coito. Los investigadores recopilaron los resultados y los agruparon en una lista de 237. Entonces procedieron a preguntar a otros 1500 estudiantes que consideraran cada razón e indicaran si respondía a la motivación existente detrás de todas sus experiencias sexuales, muchas de ellas, algunas o ninguna.

Entre los resultados, los investigadores presentaron las 237 razones listadas por hombres y mujeres. Tras analizar las respuestas, formaron 4 grandes categorías: Razones físicas, emocionales, por conseguir una meta o por inseguridad. Supuestamente, de las 25 razones más comunes para tener sexo, 20 de ellas eran las mismas, tanto para hombres como para mujeres −aunque en un orden distinto−. Y, tan sólo estas 6, de las 50 razones principales, resultaron idénticas en hombres y mujeres:

  • Por sentir atracción hacia la otra persona.
  • Por excitación y necesidad de liberar dicha excitación.
  • Por sentirme caliente.
  • Por la excitación de la aventura.
  • Porque la otra persona me deseaba.
  • Porque quería intentar nuevas técnicas o posturas.

En términos generales, la tendencia de los hombres fue dar más razones que tenían que ver con la apariencia física−“la otra persona tenía un cuerpo deseable”−. Asimismo, ofrecieron un mayor número de razones relacionadas con su deseo de experiencias sexuales consideradas como “meras oportunidades” −“la persona estaba disponible”; “quería aumentar mi número de parejas sexuales”…−.

En tanto que las mujeres ofrecían más razones emocionales para tener sexo −“deseaba expresar mi amor por la otra persona”−. Sin embargo, los hombres tendieron a decir que deseaban complacer a su pareja más que lo hicieron las mujeres. Los hombres ofrecieron como razón la consecución del orgasmo, mucho más que lo hicieron las mujeres…

¿Podrías hacer una lista de las razones principales que te han motivado a tener a tener sexo a lo largo de tu vida? ¿Te atreves a imaginar que ha motivado a otras personas a tener sexo contigo? ¿Crees que hay diferencias significativas entre las razones que pueden motivar a hombres y mujeres para tener sexo? ¿De las seis razones del estudio con cuales te identificas más?

Homosexualidad en Irán

Hace poco hablábamos del sexo y la pena de muerte. Entonces ya advertíamos la difícil situación que en algunas regiones viven los homosexuales y otras personas. Casi todos los países islámicos, con la excepción de Turquía, persiguen en sus códigos penales la homosexualidad y la castigan con severidad.

Paradójicamente, en fechas recientes el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, realizaba una serie de afirmaciones en su visita a la Universidad estadounidense de Columbia.

La primera de ellas fue que las mujeres de su país son las más libres del mundo. Al ser preguntado por la persecución que sufren los homosexuales en Irán, aseguró: “nosotros no tenemos homosexuales como en su país; nosotros no tenemos de eso”.

No obstante, la realidad es muy distinta, según denuncias efectuadas por la IRQO, Organización Gay Iraní (www.irqo.net) −una asociación que tiene su sede en Estados Unidos y que se dedica a trabajar desde el exilio por los derechos homosexuales−. Dicha asociación no cesa en su intento por presentar evidencias de que los homosexuales existen en Irán y que son perseguidos.

En la mayoría de los casos, antes de morir los reos pasan por una larga temporada en prisión. Ahí son torturados, humillados, violados y expuestos al abuso del resto de los presos. Antes de ser ejecutados, son flagelados en públicos, el número de latigazos lo determina un juez que suele ser implacable.

En ese país, cualquier muestra pública de afecto se considera inmoral −ya sea heterosexual u homosexual−. Es así que, la moral institucionalizada tras la revolución islámica de 1979 establece que cualquier relación fuera del matrimonio heterosexual es ilícita y punible. Asimismo, en Irán, la homosexualidad representa un importante tabú −algo de lo que no se habla− y las afirmaciones de Ahmadineyad son una prueba de ello. La homosexualidad existe y está presente en todas las culturas del planeta. Y, como ya hemos dejado claro, los derechos con los que cuentan los homosexuales difieren dependiendo de las leyes que gobiernan el país en cuestión.

Según Amnistía Internacional, una de las grandes dificultades en la lucha por el respeto de los derechos homosexuales en países como Irán es que resulta difícil probar que los castigos infligidos sean por causa de su orientación sexual. Suelen justificar tales atrocidades diciendo que no ejecutan a homosexuales sino a violadores.

¿Qué sentido tiene esa persecución a los homosexuales? ¿Qué tipo de intolerancia sexual crees que existe en nuestra cultura? ¿Cuál es tu opinión con respecto a la desigualdad en derechos existente en muchos países? ¿Con tu vida sexual actual a qué peligros te verías expuesto en esos países?