Vamos a hacer un experimento. Coge una goma elástica grandecita, que tenga mucha holgura y elasticidad, y ponla de forma que los dos dedos Ãndice de tus manos queden dentro de ella, quedando los otros 8 dedos y el resto de cada mano fuera de la goma. ¿Ya? Pues cada dedo simboliza uno de los miembros de la pareja, y en todas las relaciones existe algo similar a la goma que vamos a utilizar para nuestro experimento. Ahora veamos el efecto que ejerce la goma en diferentes situaciones de la relación de pareja.
En una relación seria, en donde ambos miembros se enamoran con fuerza y en donde la relación de pareja “promete”, suele haber un inicio muy intenso. Un inicio de absoluta exclusividad, desapareciendo casi por completo el resto de las personas y el mundo en general. Los dos componentes quieren estar juntos a todas horas, sin que haya casi ningún lÃmite entre ellos y apareciendo todo tipo de lÃmites entre la pareja y el resto del mundo. En este caso los dos dedos están pegaditos, muy juntitos, casi casi están fusionados. Asà la goma no ejerce fuerza de ningún tipo, queda colgada de ellos, sin más. Los dos miembros son felices asÃ, y no hay nada que les empuje a otra cosa.
Si la pareja se mantiene, con el tiempo esto cambia. Uno de los miembros se va separando poco a poco del otro, necesitando un poco de espacio y algo más de independencia. Este pequeño cambio tampoco suele conllevar grandes problemas; uno de los dedos se separa un poquito del otro, sin que la goma ejerza ningún tipo de fuerza. La goma tiene cierta holgura antes de empezar a estirarse, hay cierto “margen de maniobra”.
Las dificultades llegan después. Siempre llega el momento en el que uno de los miembros necesita más espacio, más autonomÃa y más independencia de lo que la holgura de la goma le permite. Aunque suele ser algo que sucede con más frecuencia en los hombres, cada vez hay más mujeres que se encuentran en esta misma situación. Uno de los dedos se va separando cada vez más del otro, llegando el momento en que empieza a estirar la goma.
Esta goma no tiene nada de malo, es un elemento natural de las buenas relaciones de pareja, y su función es hacer que el miembro vuelva con fuerza junto a su pareja después de un alejamiento mayor de lo habitual. Vamos, que cuando uno de los cónyuges necesita más espacio e independencia, estira con intensidad la goma elástica en dicha búsqueda, y tras encontrar y disfrutar de ese espacio, y debido a la fuerza ejercida por la goma, éste vuelve con más fuerza que antes junto a su pareja, disfrutando de la intimidad y complicidad que su relación le proporciona.
El problema surge cuando el otro cónyuge no permite el desarrollo natural del efecto de la goma elástica. Supongamos que el dedo A quiere alejarse temporalmente del dedo B. El dedo A inicia su alejamiento, pero el dedo B, al ver que su compañero se aleja, le sigue sin que el dedo A pueda separase lo suficiente como para que la goma pueda ejercer en algún momento su fuerza de atracción. El dedo A da vueltas de un lado al otro, buscando su espacio, su autonomÃa, pero el dedo B le sigue vaya donde vaya, anulando por completo la utilidad de la goma elástica.
El dedo B puede creer que su forma de actuar es la correcta, ya que por un lado da a su pareja el espacio que ofrece la holgura de la goma antes de estirarse, y por otro lado no impide a su compañero que se mueva, no le para los pies en la búsqueda de su espacio, simplemente le sigue. El dedo A en cambio va a sentirse agobiado, asfixiado, saturado y cansado de sentir a su pareja cerca en todo momento, aunque no pare de moverse. Y todo por no permitir que la goma ejerza su efecto sobre el dedo A en su búsqueda de independencia.
Si quieres que tu relación sea satisfactoria y beneficiosa, y sobre todo si quieres que tu pareja sea feliz y no quieres perderla, tienes que permitir que se aleje cuando asà lo desee. Que la goma elástica ejerza su efecto es necesario, y asà tu pareja volverá con mucha más fuerza y más entregada y volcada en vosotros. Disfruta de tu pareja en vuestros momentos de intimidad, pero permite y apoya a tu pareja cuando busque su espacio. Y aprovecha esos momentos para disfrutar del tuyo, que también tienes que cuidar tanto tu espacio como el resto de los gajos de tu mandarina.
Ah, y estad tranquilos por la vuelta de vuestra pareja; que la goma elástica es un elemento presente en todas las relaciones de pareja duraderas, ¡y no se rompe nunca! Lo que se rompen son muchas relaciones por anular por completo y para siempre la utilidad de la goma elástica.