Aceites para Masajes
Estos aceites te permiten aprovechar la sensualidad que ofrece un buen masaje, gracias a estos lÃquidos oleaginosos, podrás presionar, frotar o golpear rÃtmicamente con la intensidad adecuada determinadas regiones del cuerpo, principalmente las masas musculares.
Los aceites en los masajes, son como las especias en la cocina: hay que saber utilizarlos. Por que cada aceite tiene unas propiedades diferentes: unos nos llevan a la relajación, otros van destinado al amor…
Lo primero que debes saber es que no puedes dar un masaje con las manos secas. Primero porque tus movimientos no serán tan suaves como si utilizas algún aceite o loción para masaje. Y segundo, porque los aceites para masajes pueden ayudarte a maximizar el efecto del masaje. No solo ayudan a que se deslicen las manos, sino que hidratan, nutren, flexibilizan y protegen la piel.
Los aceites esenciales son mezclas de sustancias quÃmicas que actúan a través del olfato, el tacto y la piel. Parte de los aceites que empleamos en los masajes pasan al torrente sanguÃneo a través de la piel y se fijan en la mucosa nasal. Éste es el efecto que más nos interesa: el perfume elegido excita las terminaciones nerviosas de dicha mucosa y lanza la información directamente al bulbo olfatorio del cerebro, sin pasar por el sistema racional.
Los aceites esenciales nunca deben aplicarse puros sobre la piel, ya que pueden irritar la piel y causar erupciones o llagas. Como base de preparación utilizaremos aceites naturales puros. Los más importantes aceites básicos son: aceite de almendra, de avellana, de aloe vera, de cacahuete, y el de coco, el más importante. El aceite de oliva no vale por que su olor es muy fuerte.
Para hacer un buen aceite de masaje, basta con añadir dos gotas de aceite esencial a treinta miligramos de cualquier aceite de base.
Para las mezclas, elige un aceite que no tenga olor, para que no cambie el olor de nuestro aceite esencial.