Sólo la mujer puede lograr multiples orgasmos
A diferencia de la mayoría de los hombres, la mujer no necesita del orgasmo para tener satisfacción sexual. Muchas de ellas presentan una respuesta sexual en forma de meseta alargada, en la que nunca llega al orgasmo y, al final, experimenta una sensación de bienestar, semejante a la que se observa tras la respuesta orgásmica.
Según la opinión de muchos expertos, la mujer es más completa sexualmente. En general, se puede sostener esta aseveración en base a los siguientes criterios.
A diferencia de la mayoría de los hombres, la mujer no necesita del orgasmo para tener satisfacción sexual. Muchas de ellas presentan una respuesta sexual en forma de meseta alargada, en la que nunca llega al orgasmo y, al final, experimenta una sensación de bienestar, semejante a la que se observa tras la respuesta orgásmica.
En el hombre, el no lograr el orgasmo puede significar un conflicto emocional importante. Algunos, han querido ilustrar la diferencia entre miedo y pánico de la siguiente manera: miedo, es cuando por primera vez no logra el segundo orgasmo y pánico, cuando por segunda vez no logra el primero.
El hombre es, en general, sexualmente más mecánico. Suele tener una erección rápida, luego de lo cual quiere penetrar, la fase de meseta es más larga y su único objetivo es lograr el orgasmo. Por supuesto que como humanos que somos existen muchas variaciones individuales. Por otro lado, la mujer es más romántica, necesita más del juego amoroso previo y difícilmente llegará a tener orgasmos, y mucho menos múltiples orgasmos, sin este juego previo.
El ciclo de respuesta sexual de la mujer suele ser más largo que el del hombre, aumentando de esta manera el placer. La fase de excitación es larga, la mayoría de las mujeres necesitan más de 15 minutos para estar completamente excitadas, el orgasmo se logra, en promedio, al cabo de 20 minutos y la fase resolutiva es larga. En el hombre la fase de excitación es corta, la meseta es larga, el orgasmo se suele lograr más rápido y la fase resolutiva es más corta.
En estudios de laboratorio en los que se les ha pedido a los hombres y mujeres que se autoestimulen hasta lograr el orgasmo, se ha observado que los varones tardan una media de 3 minutos en conseguirlo, mientras que este tiempo es de 7 minutos en la mujer.
El orgasmo masculino va inevitablemente seguido de una fase resolutiva con un “período refractario”, que puede durar de varios minutos a varias horas, donde es imposible iniciar un nuevo ciclo de respuesta sexual. En la mujer, es posible lograr el orgasmo sin que necesariamente vaya seguido de la fase resolutiva. Si el estímulo continúa, es posible que logre otro orgasmo e inclusive múltiples orgasmos antes de entrar en la fase resolutiva. Aun habiendo entrado en esta fase, no existe el “periodo refractario” del hombre y se puede iniciar un nuevo ciclo con nuevos orgasmos.
La fase resolutiva del hombre suele ser rápida y se vuelven pasivos, se sienten agotados, por el mayor esfuerzo físico que suelen tener. Pueden presentar somnolencia, quizás como una forma de evitar que lo “vuelvan a buscar”, por el conocimiento que tiene del “período refractario”, en el cual no puede ser estimulado. En la mujer, este período es más prolongado, se suele poner romántica y puede volver a iniciar un nuevo ciclo sexual.




