Adicto al sexo
“Bill Clinton está enfermo. Tiene una adicción al sexo. Necesita tratamiento.”
(Gerald Ford, ex-presidente de los EEUU)
Esta afirmación es una de las más llamativas de todas las que aparecen en el libro que ha publicado el periodista Thomas DeFrank: “Escríbelo cuando me haya ido: notables conversaciones confidenciales con Gerald Ford“. Ford (que en paz descanse) argumentó profunda y coherentemente estas conclusiones:
“Miraba a todas las mujeres bonitas en todos los eventos sociales.”
“Se le iban los ojos, te lo aseguro.”
“No es muy sutil a la hora de mostrar su interés.”
“Hillary lleva los pantalones en el matrimonio; él no puede mantener cerrada la cremallera.”
Su viuda Betty Ford, fundadora de un centro de desintoxicación a raíz de sus problemas personales con el alcohol y las drogas, está de acuerdo con el diagnóstico de Gerald. Betty dice que existe tratamiento para este tipo de adicción, pero Bill Clinton nunca ha admitido su problema y no ha podido beneficiarse de los efectivos tratamientos existentes para las compulsiones sexuales.
Bueno, yo sólo quiero decir una cosa al respecto: Si mirar a mujeres bonitas y que se te vayan los ojos son síntomas de ser adicto al sexo: Lo reconozco, soy adicto; yo también necesito tratamiento. ¿Alguien conoce algún sexólogo por ahí? Necesito un tratamiento de esos que son tan efectivos para las compulsiones sexuales…